Los primeros confirmados para el festival Vive Latino de este año son Bostich+Fussible del colectivo Nortec, el anuncio se hizo el día de hoy en el programa En Automático que se transmite por Interferencia 710 AM, en el cual fueron entrevistados.
Además del anuncio, comentaron que para dicha presentación estarán estrenando visuales y una nueva herramienta, unos cubos que unos amigos desarrollaron en Bélgica, sin dejar su ya clásico tenorion.
Mentora hablaba hace dos posts, de lo chingón que es ver a Nortec en vivo.
Y puede ser que al igual que ella (hasta hace unos días), haya varios de los visitantes de éste blog que jamás hayan tenido el gusto de presenciar tal cosa, es por eso que pongo aquí, desde mi fototeca personal unas cuantas fotos del colectivo Nortec en acción.
Estas fotos fueron tomadas el pasado 20 de Octubre, en un festival que hicieron en Atizapan.
Ése también fue gratis, así que un graaan aplauso (clap clap) aNortec por servir a la comunidad con bailongo sin cargo alguno. Somos fans.
Atención chicas: En mi opinión, ese Fussible tiene algo que lo hace ser bieeen sexy (roaaaar!)
Muchos comentarios había escuchado y leído acerca de las presentaciones del Colectivo Nortec en diferentes partes de la república -y, porqué omitirlo-, también del mundo. En el 99% de los casos, todos los escuchas me presentaban Nortec no tanto cómo música, sino cómo esos shows en los que la experiencia de estar ahí es lo que los vuelve mágicos.
Dentro de las actividades de la XXVII Feria Internacional de Libro Infantil y Juvenil tuve la oportunidad de -¡por fin!- vivir la experiencia Nortec con Bostich, sin costo alguno, ya que los organizadores se dieron a la tarea de invitar también a Panóptica y Fussible para que hicieran lo propio en fechas separadas.
Mi introducción a Nortec corrió a cargo de un accidente del cambio de canales, yo no tenía nada que hacer por lo que por cosas del destino terminé viendo Bulbo Tv, me gustó (menos un cápsula del gotcha que ni al caso) y ahí quedó la cosa, no enloquecí buscando el programa, ni nada por el estilo. Hasta que en un paseo por la -ahora desierta- Megabiblioteca José Vasconcelos conocí el libro y me encantó.
El caso es que sabía de la existencia de Nortec no por su música, hasta que la escuché con amigos y en la radio, pero sinceramente no me parecía cosa fuera de este mundo y menos viniendo de una familia sinaloense en la que usar sombrero y escuchar banda es casi tan común como tener tapete a la entrada de la casa.
Así que me propuse verlos en vivo, para entender la admiración de esas personas, pero algo siempre me lo impidió, hasta el viernes que un amigo de última hora me invitó y no me arrepiento y de hecho, me atrevo a decir que ahora me uno a ese fan club que en cualquier oportunidad habla bien del trabajo del cuarteto de la llamada Tercera Nación.
No puedo hablar de la presentación es aspectos técnicos (ya que ignoro esas cuestiones), pero el simple hecho de hacer vibrar de tal manera al público es lo que a mi me demuestra la consolidación en un acto en vivo. Fue notorio que todos los presentes nos contagiamos, y bien, si no bailamos mucho, al menos movíamos un pie, incluso unos niños que estaban no pararon en momento alguno.
En esta presentación comprobé en gran medida, la hipótesis de que "la gente del norte está en otro nivel", no solamente a nivel musical, sino a nivel artístico en general.
Ya que el hecho de crear un concepto basado en elementos tan comunes cómo la vida en el norte de México, puede parecer bastante sencillo, pero el hecho de involucrar temas políticamente latentes (léase el narco y su parafernalia) lo transforma en algo complicado y más aún, por el simple hecho de que Nortec ha logrado mantenerse en un país de modas pasajeras y escaso -por no decir, nulo- apoyo al arte.